Nicolás Alcalá, director, guionista y productor ejecutivo de El Cosmonauta (2013), la primera película del mundo financiada íntegramente mediante crowdfounding, proyecto en el cual colaboraron más de 4500 personas, y que recaudó más de 450.000€; Nos atendió este fin de semana en Palma de Mallorca aprovechando que se presentaba su película en Cine Ciutat.
![]() |
| El cineasta Nicolás Alcalá. |
Llevo
escribiendo historias desde los 8 o 9 años. Es algo que siempre me
ha acompañado. No creo que fuera por un autor en concreto sino
porque desde pequeño es la manera que escogí para expresarme y
transmitir cosas.
Todos
somos contadores de historias de forma innata. Algunos tenemos la
suerte de descubrir el placer de dedicarnos a ello de forma
profesional y todas las alegrías que ello produce.
En
un primer momento El cosmonauta era un corto, ¿cuándo te planteaste que se podría hacer una película? ¿Cómo fue ese momento?
En
una de las reescrituras antes de rodar yo me di cuenta de que estaba
intentando meter una historia mucho más grande en apenas 20 páginas.
Vi que estaba recortando por todos lados para que cupiera en el
formato y duración de un corto pero que lo que yo quería contar iba
mucho más lejos. En ese momento decidimos que la historia duraría
lo que tuviera que durar y ahí empezó el proceso de convertirlo en
largo. Recuerdo que tuve un momento de revelación y llamé a Bruno y
Carola por teléfono, que estaban en Nueva York, y se lo conté
entusiasmado.
-
En el momento del parpadeo (Walter Murch)
- La conquista de lo inútil (Werner Herzog)
- Yo necesito amor (Klaus Kinski)
- Lecciones de cine 1 y 2 (Laurent Tirard)
- Notas a Apocalipsis now (Eleanor Coppola)
- Notas sobre el cinematógrafo (Robert Bresson)
- Esculpir en el tiempo (Tarkovski)
- Mi último suspiro (Buñuel)
- Moteros tranquilos, toros salvajes (Peter Biskind)
- Sexo, mentiras y Hollywood (Peter Biskind)
- La conquista de lo inútil (Werner Herzog)
- Yo necesito amor (Klaus Kinski)
- Lecciones de cine 1 y 2 (Laurent Tirard)
- Notas a Apocalipsis now (Eleanor Coppola)
- Notas sobre el cinematógrafo (Robert Bresson)
- Esculpir en el tiempo (Tarkovski)
- Mi último suspiro (Buñuel)
- Moteros tranquilos, toros salvajes (Peter Biskind)
- Sexo, mentiras y Hollywood (Peter Biskind)
En
referencia al proyecto, ¿cómo supiste qué y cómo tenías que hacerlo?
La
mayoría de las veces lo supe una vez que lo habíamos hecho. Ensayo
y error, intuición; un poco de suerte y muy poco miedo a
equivocarme. Esos son los únicos ingredientes.
¿Qué
factores fueron clave para que el proyecto saliera adelante?
La
transparencia. La honestidad. El contar una historia personal y
hacerlo de manera profesional, con calidad, sin concesiones.
¿Cuál
fue el punto de inflexión que te hizo que te decidieras a dejar los
estudios? ¿Cómo fueron las semanas en que tomaste la decisión?
Fue
en tercero de carrera. Llevaba varios meses sin poder ir a clase
porque la película y la productora estaban llenando todo mi tiempo y
decidí que era más importante lo que estaban haciendo ahí (y más
útil para mi futuro) que lo que había aprendido en clase en años
anteriores. En un momento dado nos llamaron para darle clase a los
alumnos del máster de nuestra propia universidad y tras pensarlo un
poco, aunque no demasiado, decidí que no tenía mucho sentido
renovar la matrícula al año siguiente.
Mi
carrera (especialmente donde la estudié) es un batiburrillo de
muchas cosas pero pocas cosas concretas y prácticas. Es un poco como
lo contrario a mi espíritu de decir menos y hacer más. La verdad es
que no creo que sea necesario un certificado oficial de ningún sitio
para dedicarse al cine, aunque aprender nunca viene de más y tener
un título tampoco (al menos durante los próximos 5 o 6 años).
¿Cambiarías cosas para bien si volvieses a hacer la película? En ese caso,
¿cuáles?
De
la película no muchas. Del proyecto, en realidad, creo que tampoco.
Si hiciera otra corregiría muchísimas cosas y caería en muchísimos
menos errores pero no cambiaría ni un solo segundo de los últimos
cuatro años.
Creo
que no ocurrirá, al menos en el corto plazo, para largometrajes de
gran presupuesto. Sí para cortometrajes, discos, libros y quizá
películas muy baratas, pero de momento veo difícil que se
popularice para películas como la nuestra. Es una pena, pero todavía
no estamos en ese punto.
¿Tienes algún plan de futuro puesto en marcha o pensado que puedas desvelarnos?
Estoy
escribiendo mi próxima película y una serie transmedia para
televisión que espero que puedan financiarse y rodarse en los
próximos año o dos años.
Además
voy a comenzar a trabajar en proyectos transmedia y también en cosas
no relacionadas con el cine y con alto impacto social.
¿Qué
recomendaciones darías a los alumnos de CAU? ¿Y a un estudiante
universitario cualquiera?
1.
No vendas tu alma. Mantente fiel a tus principios. Siempre. Y mantén
tu libertad creativa tanto como humanamente puedas.
2.
Deja que otros te inspiren. Permite que otras películas, libros e
imágenes te emocionen, te mantengan vivo, conectado.
3.
Toma el control de tu público. Construye una audiencia a tu
alrededor. No crees una comunidad y después dejes que una
distribuidora te la robe para vender tu película. Déjales que la
tomen prestada pero mantenlos junto a ti. Para siempre. Tú existes
por ellos.
4.
Se un dictador benevolente. Escucha a tu equipo. Rodéate de gente
más talentosa que tú pero aprende a decir no o a pedir más y
mejor.
5.
Fuerza los límites. No sólo los tuyos, los del mundo. Ese es tu
trabajo como contador de historias: ir más lejos. Explorar.
Descubrir.
6.
Hackea el mundo que te rodea. Reinvéntate en cada película. En cada
estrategia. Nunca aceptes el Statu Quo.
7.
Se transparente y honesto. Es doloroso pero merece la pena. Llevará
a la gente a confiar en ti y vas a necesitar esa confianza cuando
intentes convencerles de que tu próximo proyecto loco merece una
oportunidad.
8.
Sal ahí fuera y haz películas. Esto puede sonar estúpido o
redundante pero no lo es. Conozco a un montón de cineastas que se
quejan de no tener dinero para hacer su película o de no tener un
equipo o simplemente están demasiado asustados para probar. Yo hice
una película con aspecto de Hollywood con una cámara de fotos y un
par de paneles de iluminación. Si le hubieras dicho a los tíos de
la Nouvelle Vague o el Nuevo Hollywood en los años setenta, cuando
estaban rompiéndose el culo cada día para contar historias, que
ahora se pueden hacer películas con tan poco y que no las estás
haciendo... te habrían pegado un puñetazo en la nariz. Hacer
películas ya no es un problema. Lo que es difícil es tener buenas
ideas y tener el valor de llevarlas a cabo.
9.
Comparte. Comparte tu conocimiento. Comparte tus imágenes para que
otra gente cree imágenes nuevas con ellas. Comparte tus
preocupaciones y tus ideas. Comparte todo el tiempo porque
eventualmente volverá a ti. El Karma funciona.
10.
Se un poeta, un anarquista, un marginado. Nunca te conviertas en un
burócrata. Las películas van sobre estar vivo y mirar al mundo
desde una perspectiva diferente.
¿Podrías hablarnos un poco de cómo se coló en los Goya?
Me he colado hasta siete veces y cada
año ha sido con una estrategia diferente. La más divertida fue
cuando entré con el móvil pegado a la oreja, como si estuviera
hablando con alguien muy enfadado diciendo cualquier tontería (como
cuando hacías la broma, al inicio de los móviles, de imitar a un
broker de bolsa: "¡compra! ¡vende!") y pasé por delante
del vigilante, que no se atrevió a pedirme la invitación.
La
verdad es que ha sido un divertimento infantil que hemos tenido
durante algunos años unos amigos y yo y que nos sirvió para ver un
poco qué se cocía en la industria, charlar con algunas figuras
importantes del cine español y soñar con el futuro.
Y
por último, ¿es fácil ser Nicolás Alcalá?
Me
reservo esa respuesta para mis futuras memorias, cuando sea un viejo
insoportable que sólo sepa hablar de si mismo.



No hay comentarios:
Publicar un comentario